Los Knicks están imparables. Ocho victorias consecutivas en el Madison Square Garden. No han perdido un partido en casa desde el 24 de febrero, cuando Boston se escapó de la ciudad con una victoria por 116-102. Eso es un mes y medio de puro dominio frente a su público. Ahora, los New Orleans Pelicans llegan a la ciudad, y este no es el típico equipo destinado a la lotería.
La cuestión es la siguiente: el récord de 25-47 de los Pelicans es engañoso. Han estado jugando un baloncesto duro, especialmente fuera de casa, donde han conseguido algunas victorias sorprendentes. ¿Recuerdan esa sorpresa de 111-106 sobre los Jazz en Utah el 15 de marzo? ¿O qué tal su victoria de 119-115 contra los Lakers en el Crypto.com Arena solo una semana después? Este equipo de los Pels no tiene nada que perder, y eso los hace peligrosos. Brandon Ingram, a pesar de los problemas del equipo, sigue anotando 20 puntos por noche, promediando 20.8 en la temporada. CJ McCollum ha sido una revelación desde que se unió a Nueva Orleans, con 21.6 puntos y 5.9 asistencias en 22 partidos. Esos muchachos pueden anotar rápidamente.
**¿Alguien puede frenar a Brunson?**
Jalen Brunson ha sido el motor de este equipo de los Knicks durante todo el año, y últimamente lo ha llevado a otro nivel. Está promediando 28.7 puntos y 6.7 asistencias en sus últimos 10 partidos, incluyendo esa monstruosa actuación de 45 puntos contra los Suns el 29 de marzo. El tipo es intrépido al atacar el aro y su tiro de media distancia es infalible. Está lanzando un 47.3% desde el campo esta temporada, un récord personal. No solo está anotando; está orquestando la ofensiva, asegurándose de que todos reciban sus toques. Josh Hart, otra adquisición a mitad de temporada, ha sido una revelación desde el banquillo, aportando una intensidad defensiva y una destreza en el rebote que es contagiosa. Ha capturado 8 o más rebotes en 10 de sus últimos 15 partidos.
Pero los Pelicans tienen algunos defensores largos y atléticos. Herb Jones, con sus 6 pies y 8 pulgadas, es una molestia en defensa. Está promediando 1.6 robos por partido, y tiene la envergadura para molestar las penetraciones y los tiros en suspensión de Brunson. Jose Alvarado, aunque de baja estatura, es un tenaz defensor de balón que le encanta robar balones. Tiene 1.3 robos por partido. No será fácil para Brunson llegar a sus puntos contra esta defensa.
**La batalla en la pintura será clave**
Miren, los Knicks tienen a Isaiah Hartenstein y Precious Achiuwa ocupando el puesto de pívot, y han sido sólidos. Hartenstein tuvo ese increíble partido de 19 rebotes contra los Pistons el 25 de marzo. Achiuwa aporta energía y atletismo, promediando 7.6 puntos y 6.6 rebotes desde que se unió a Nueva York. Pero Nueva Orleans tiene a Jonas Valanciunas, un verdadero matón en la zona. El gran lituano está promediando 12.8 puntos y 9.5 rebotes en la temporada, y no tiene miedo de usar su peso. También está lanzando un respetable 49.3% desde el campo.
El éxito de los Knicks en casa se ha basado en una defensa asfixiante y una ofensiva eficiente. Solo están permitiendo 104.5 puntos por partido en el MSG durante esta racha ganadora. Pero si Valanciunas puede establecer posición y controlar el rebote, abrirá oportunidades para Ingram y McCollum en el perímetro. Los Knicks necesitan luchar duro por los rebotes y dificultar la vida de Valanciunas en el poste. Julius Randle, con sus 8.2 rebotes por partido, será crucial en este esfuerzo.
Les digo, este equipo de los Pels, a pesar de su récord, saldrá a atacar. No tienen nada que perder, y les encantaría ser el equipo que rompa la racha de victorias en casa de los Knicks. Esta no es una victoria garantizada, amigos. Predigo que la racha de victorias en casa de los Knicks termina esta noche, con los Pelicans logrando una sorpresa de 108-105.